Después de un duro día de trabajo, llegar a casa y echarnos en el sofá es uno de los placeres más esperados durante todo el día, por ello es fundamental que nuestro sofá sea cómodo y pueda hacernos relajarnos y desconectar lo máximo posible.

Dentro de todas las variedades de sofás que podemos encontrar en el mercado, los sofás regulables o de relax  aportan una gran lista de beneficios que un sofá común no te aporta.

A continuación os vamos a contar las ventajas que nos proporcionan este tipo de sofás. Por cierto, aquí podéis ver una muestra de nuestro catálogo de sillones y butacas, ¡esperamos que os gusten!

Permite varias posiciones

La característica principal de los sillones o sofás regulables, o también llamados de “relax”, es que están compuestos por varias piezas que pueden ser regulables para ofrecerte la posibilidad de cambiar de posición del cuerpo para encontrar tu postura más cómoda.

El sistema de relax puede consistir en reposapiés, que te permiten estar estirado y relajado siempre con una postura correcta para no dañar tu cuerpo, respaldos reclinables para incorporarte más o menos o cabeza abatible, para así conseguir una total relajación.

Variedad en el diseño

Otro de los beneficios que nos aportan estos sillones es que no son aparatosos ni pesados y que en el mercado existen numerosas opciones no solo de acabados, sino también de colores, diseños o tapizados, lo que nos permite, por muy raro que sea nuestro gusto, un amplio porcentaje de poder encontrar algo que nos encaje.

Una de las opciones que más se suele utilizar es combinar un sillón con un sofá de varias plazas o un chaiselongue, ya que permite disponer de un gran conjunto en nuestro salón y es ideal si somos más de dos personas en nuestro hogar.

Son muy funcionales

Los sillones o los sofás clásicos o normales solo sirven para sentarnos. En cambio, los sofás o sillones reclinables o regulables no solo sirven de asiento, sino que además muchos de ellos  incluyen un arcón.

Por tanto, este tipo de sillones no solo aportan una gran comodidad, relajación y confort, sino que además nos permiten disponer de un espacio más de almacenamiento, que viene muy bien en el día a día.

Normalmente son los sofás los que suelen llevar un arcón mucho más funcional y más grande.

Mejoran nuestra salud

Vistos todos los beneficios que aporta este tipo de sofás, el de mejora de la salud es por el que la mayoría de personas se deciden por un sofá regulable.

Al permitirnos regular la postura nos permite descansar siempre en una postura cómoda que nos promueve el descanso así como relajar los músculos y evitar cualquier tipo de contractura.

Además, al promover el descanso nos ayuda a bajar el nivel de estrés y con ello evitar todos los problemas que el estrés provoca.

Por otro lado, al colocar las piernas de forma elevada, se facilita el bombeo del corazón y la circulación sanguínea, lo que nos provoca un claro beneficio en nuestra salud a la vez de un estupendo descanso.

Incorporación de masajes

Algunos de los modelos que podemos encontrar en el mercado tienen incorporado una función de masajes.

Masajear la espalda y las piernas después de un día duro no solo nos va a ayudar a descansar y relajarnos, sino que también va a liberarnos de esas contracturas o dolores por malas posiciones o por haber estado mucho tiempo sentado o de pie.

Asimismo, al masajear estas zonas, si tenemos dolores desaparecerán puesto que gracias a ser masajeados se incrementa y mejora la circulación y se eliminan las sustancias tóxicas o dañinas,  además de provocar que llegue a nuestros tejidos,  sangre y oxigeno fresco.

Por último, también provoca la liberación de endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad, lo que nos hace estar mejor.

Comodidad

Como ya hemos visto, gracias a todas las características que desprende este tipo de sillones, los sofás regulables son los más cómodos del mercado.

Gracias a esa comodidad podrás descansar y desconectar del trabajo y de un día duro.